La vejez no siempre es sinónimo de tristeza y abandono, porque cuando los años se acumulan es tiempo de darle entrada a otra manera de ver la vida: “Lo que sucede es que no sabemos envejecer, porque más allá de los achaques, hay que sacarle también jugo a la experiencia, y eso depende de nosotras mismas, de no dejarnos achicar, de pensar que la vida se acaba a los 60, hay que entender que es otra etapa que hay que aprender a vivir”. “El corazón no envejece, hay mucha gente que llega a los 60, 70 años de edad, toda llena de achaques, más que físicos del alma, y esto no puede ser. A todas las personas que conozco les digo que no porque estamos viejos ya estamos acabados, que con todo y los años encima podemos ser útiles a nosotros mismos, viendo con entusiasmo la vida”. “Los tiempos han cambiado. Antes para los 60 años ya eras una cabecita blanca que te sentabas en un sillón a esperar prácticamente el final. Ahora no, hay muchas maneras de ocupar el tiempo. Si eres madre o abuela, trata de vivir una vida plena, y ahí verás como es posible darle una cara alegre a la vejez”. Según testimonios de muchas personas mayores, la fórmula para mantenerse activa es no quedarse en un rincón de su casa: -Dios me dio unos hijos maravillosos, así que me apoyan para que a mis casi 70 años yo siga activa, voy a cuanto evento me invitan, ando de arriba para abajo, porque entiendo que si me quedo en una cama me acabo, porque la soledad es canija y hay que espantarla conviviendo con otras personas que viven de manera similar a uno”. En este mismo contexto, otra persona asegura que todos los días se levanta con el firme propósito de vivir de la mejor manera: -Cuando uno llega a viejo lo debe hacer sin complicaciones, lo que hiciste ya, lo que no hiciste también. A estas alturas de la vida, el único compromiso es con uno mismo, porque los hijos, los nietos, los bisnietos ya están para apoyar a una y no que sea al revés; en mi caso soy una afortunada y quisiera que mucha gente de la tercera edad reflexionara sobre su situación, sobre lo inútil que es abrirle la puerta a la tristeza, a la melancolía, incluso a la amargura; porque hay quienes se enojan con ellos mismos porque no hicieron fortuna, porque batallan hasta para sobrevivir, lo que no tiene caso, porque el tiempo no se puede echar atrás. Lo que pasó, pasó y ya se fue. Lo importante es estar en el presente y tratar de llevar una buena calidad de vida, porque de ello depende todo. -La vejez no tiene por qué representar una etapa terrible para los seres humanos. Yoyo veo como en la actualidad así lo ven muchos, pero es un error, ya que hay que aprender a envejecer con decoro, no va a querer tener uno la fuerza de cuando tenía 40 años, pero sí puede ayudar a mejorar la salud y las condiciones de vida, el ejercicio, la convivencia entre iguales es una manera efectiva de lograrlo. -Ya sin hijos que cuidar y con la idea de que no estamos para cuidar nietos, podemos seguir haciendo muchas cosas, que van desde un simple juego de lotería hasta actividades que se realizan en instituciones y a donde siempre nos invitan. Escucharlas a ellas es ser testigo de una realidad que contagia y es lo que quisieran muchas personas. La vida solo se vive una vez y son pocos los años para disfrutar lo verdaderamente importante: -Uno se pasa la vida siempre corriendo, cuando los hijos son pequeños, cuando el marido esta joven, siempre hay cosas pendientes por hacer en las casas, pero luego la ley de la vida se impone y el nido se va quedando solo, viene la época más amarga, ya que no hay con que entretener el tiempo y llega la amargura, la tristeza, la depresión, y para no morir en estas condiciones es necesario asimilar que los años se van y por más que uno quisiera ya no se pueden regresar…es cuando debemos aprender a vivir de otra manera…sin prisas y disfrutando cada instante como si fuera el último, para hacerlo hay mil formas…una de las más efectivas es la convivencia con los demás.
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